OPCIÓN
Si alguna vez en mí se encarnizaran
un respirador y el alba,
opto por el alba.
Déjenla adueñarse de mi entraña,
que disuelva
con su divina luz las penas,
que a su presencia húya mi temor-dolor.
Entre una máquina que me conserva
y el amor a la luz que he venerado,
opto por el alba hasta la muerte.
FRANCESCA






1 criticaron:
genial
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