El
El miró el agua en la tinaja cuando concurrió en aquella boda.
Nadie plantó la viña, ni el cielo dejó caer su capa.
Ninguno llevó los racimos al lagar.
Ni vieron rojizos violetas en sus odres.
El miró el agua. Cortó por la tangente
La convirtió en vino. Hizo el milagro.
Y yo no estaba.
María Milek






1 criticaron:
muy bueno...acotado...
exelente!!!...
cecy
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