AMOR
— Cuelga.
— Tú primero.
— No, tú.
— Los dos...
— No has colgado.
— Tampoco tú.
— ¿Queréis hacerlo ya?
— Eso. Tengo los nervios de punta.
— ¡Silencio! Es una conversación privada.
— ¿Colgamos?
— Sí. Pero... tú primero.
—¡Dios, qué cruz!
—¡Vaya jaqueca me está entrando, precisamente hoy.
— ¡Está bien, está bien! Pero lo haremos los dos a la vez.
— ¡Hacedlo como os dé la gana, pero hacedlo ya!
— No puedo más.
— Bien. Uno, dos y ....tres.
— Qué bien cuelgas, mi amor.
— Tú también.
— ¿Bajamos?
— Cuidado con las escaleras. Ya no hacen los patíbulos como antes.
— Por cierto, esa nueva capucha te hace unos ojos preciosos...






0 criticaron:
Publicar un comentario en la entrada