Y estábamos allí, en el centro del centro, con las cabezas humeantes de nicotina ajena, bebiéndonos la vida, rodeados por la música adictiva de las voces muertas.
Y tú estabas allí, desenredando miedos añejos sobre la mesa rota, resucitando el pasado alegre de los días gastados, incitándome a tirarle piedras al templo de tu moral.
Y yo estaba allí, penetrando tus oídos mojados con mis fàlicas palabras para poder agendar e tu memoria crímenes futuros en esa despedida prometedora.
Al Quiroz






13 criticaron:
Me gusta mucho como logras llenar de imagenes mi cabeza con este cuento, muy bueno.
...me encantó la forma de decir las cosas simples de una manera distinta,muy bueno.
muy interesante.
Hermoso e intrigador...me muero por saber mas crimenes futuros de esa despedida prometedora!!!
Buenisismo, uno de los buenos que he leido,suerte..........
rebueno!!!!, me gusta la sensualidad expresada en pocas lineas.
La verdad es que lo he leido varias veces y no deja de gustarme, ¿dónde puedo leer más de vos?...
bello, me encantó cada palabra, saludos y mucha suerte!!!
La vida con sus circunstancias le da "el don" a algunos elegidos de inmortalizar en papel sentimientos y emociones que vuelan libres en el aire...Tú tienes se don !!!! felicidades !!!
"Incitándome a tirarle piedras al templo de tu moral." no está mal ^^
que buena estructura para contar algo simple!, rebueno.
Te odio!!...me has recordado a alguien que creia olvidada!
Me gusta la idea de leer una historia ya comenzada y con un final no cerrado, suerte.
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